Fortalecer el Emprendimiento y Reactivar el Crecimiento en Chile
En Chile, el emprendimiento ha dejado de ser una opción marginal para convertirse en una necesidad vital. Tras la revolución de Octubre 2018 y luego pandemia, miles de ciudadanos iniciaron un tránsito hacia la independencia económica, impulsados por la urgencia, la creatividad y el deseo de construir un futuro propio. Sin embargo, ese camino —aunque noble y valiente— está plagado de obstáculos que el Estado no ha sabido remover.
Como candidata al Parlamento, y como mujer que ha escuchado y acompañado a cientos de emprendedores en La Reina, Peñalolén, Las Condes y todo el distrito, me comprometo a impulsar una agenda legislativa que reconozca el emprendimiento como un derecho económico, una fuente de empleo y una herramienta de libertad.
Diagnóstico: El emprendedor chileno frente al sistema
- Soledad estructural
Emprender en Chile es, muchas veces, estar solo contra el mundo. Aunque existen capacitaciones y abundante información en internet, la mayoría de los emprendedores carece de acompañamiento real. Esta soledad técnica y emocional provoca errores, frustración y quiebras prematuras. Según estudios del Ministerio de Economía, más del 60% de las nuevas empresas no supera los dos años de vida.
- Permisología y burocracia
Los trámites para formalizar un negocio son engorrosos, lentos y desarticulados. Ir al Servicio de Impuestos Internos es una experiencia que muchos describen como “una tortura administrativa”. La permisología —ese conjunto de normas, formularios y requisitos que varían entre comunas— se ha convertido en una barrera que desincentiva la formalización y perpetúa la informalidad.
- Carga tributaria desproporcionada
Los impuestos ahogan a las Pymes. Aunque generan más del 50% del empleo formal, su participación en las ventas nacionales es apenas del 12,5%. La falta de un sistema tributario progresivo y adaptado a la realidad de los pequeños negocios impide que el emprendimiento sea una vía sostenible de crecimiento.
- Falta de acceso al crédito
Incluso cuando una Pyme tiene buenos ingresos, la banca tradicional castiga su historial. Los emprendedores enfrentan dificultades para obtener créditos de consumo e hipotecarios, lo que limita su capacidad de consolidarse y expandirse. Esta exclusión financiera perpetúa la desigualdad.
Propuestas legislativas y estratégicas
- Educación financiera y emprendimiento en los colegios
La formación emprendedora debe comenzar en la enseñanza media. Propongo incorporar contenidos sobre funcionamiento bancario, tributación, fondos públicos (Corfo, Sercotec, Semilla, Abeja), marketing digital y ventas. Como decía Peter Drucker: “La mejor manera de predecir el futuro es crearlo”. Enseñemos a nuestros jóvenes a crear.
- Capacitación paso a paso
Los emprendedores necesitan herramientas prácticas: cómo elegir un nicho, crear una marca personal, vender online y presencialmente, realizar un FODA, constituir su empresa, entender los tipos de sociedades y sacar provecho del sistema tributario. Esta formación debe ser accesible, territorial y continua.
- Acompañamiento activo
Propondré un Plan Nacional de Acompañamiento al Emprendedor, en alianza con municipios. Cada emprendedor debería contar con un tutor que lo acompañe semanalmente durante el primer año, y con expertos que lo ayuden a revisar su modelo de negocio, proponer mejoras y detectar oportunidades. Una Pyme que se consolida y se expande es una fuente de empleo para múltiples familias.
- Acceso a financiamiento
Los emprendedores que completen su formación, cuenten con tutoría y demuestren implementación de mejoras, deben acceder a aportes económicos para consolidarse o crecer. Este financiamiento debe estar vinculado a resultados, pero también a esfuerzo y compromiso.
- Subsidio al empleo
Impulsaré incentivos para que las Pymes contraten jóvenes y adultos mayores (55+), mediante bonificaciones estatales. Así fortalecemos el tejido emprendedor y generamos empleo inclusivo.
- Reducción de impuestos y trámites
Apoyaré toda iniciativa que reduzca los impuestos a las Pymes, simplifique los trámites y elimine la Permisología. La formalización debe ser una puerta de acceso, no un muro. Como señaló el economista Hernán Cheyre: “La Permisología es el impuesto invisible que más frena la inversión y el emprendimiento”.